Como lograr las condiciones ideales en tu invernadero doméstico

El invernadero doméstico

Vamos a intentar explicar de una manera simple como lograr las condiciones ideales en tu invernadero doméstico para cultivar unos plantones sanos para luego transplantarlos a tu huerto.

Como lograr las condiciones ideales en tu invernadero doméstico

Todos hemos pensado a veces, y lo hemos sufrido, que en nuestro invernadero hace demasiado frío o calor. O que hay mucha humedad o poca. Y esto hace que nuestras plantitas no presenten el aspecto y la salud que nos gustaría.

Vamos a fijarnos principalmente en dos aspectos.

La temperatura

Un buen plástico de invernadero nos deberá asegurar que la temperatura interior durante las noches sea al menos cinco grados superior a la del exterior. Si esto no es suficiente lo podemos calefactar, que suele ser muy caro, o podemos poner otro plástico por encima. Este creará una cámara entre los dos que aislará el interior dándonos dos o tres grados más.Por el día no hará que la temperatura sea mayor.

Si por el contrario durante el día, a pleno sol, tenemos en el interior demasiado calor tendremos que abrir los orificios de ventilación necesarios para que no se superen los 25 grados. Eso si, acordándonos de cerrarlos al atardecer.

Debemos recordar que si la temperatura de la tierra o substrato en que tengamos puesto el semillero no descienda de los 7 grados en ningún momento pues se paraliza el crecimiento.

La humedad

Los plantones son muy sensibles a la humedad tanto por exceso como por defecto. Un índice por encima del 60% aumenta mucho la posibilidad de enfermedades dentro del recinto. Por debajo del 40% se resecan y amarillean.

Como lograr las condiciones ideales en tu invernadero doméstico

El exceso de humedad se combate creando corrientes de aire en el interior. Lo podemos hacer con un ventilador o abriendo orificios enfrentados en el invernadero.

El defecto de ella se suele solucionar aumentando el riego y si fuera necesario humidificando con un nebulizador manual.

Se debe mantener al tierra en la que ponemos las semillas o en las que ya han brotado los plantones razonablemente húmeda, no empapada. Tampoco debemos dejar que se reseque más de los tres cm de profundidad.

El riego lo debemos hacer por la mañana pera que el calor del día evite la condensación de la humedad en las hojitas, lo que podría acarrear enfermedades.

Con estas pocas atenciones nosotros conseguimos unos plantones estupendos que luego agradecen los hortelanos de  La Casa de Paja.

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